domingo, 6 de abril de 2014

Capítulo 1.

*Narra Isa*
Suena el despertador, eso significa que es el primer día de instituto y tengo que levantarme ya de ya. Me levanto y voy a ducharme. Cuando acabo, me seco, me enrollo en la toalla. Me seco el pelo y lo aliso. Salgo y me visto así  http://www.polyvore.com/isa/set?id=117501848#fans
Bebí una taza de colacao y cogí las llaves de mi coche para ir a por Soraya. Al llegar a su casa se montó en el coche, me fijé en como iba vestida e iba así http://www.polyvore.com/cgi/set?id=117503361&.locale=es
Al llegar al instituto, vimos una furgoneta negra. Daba mal royo. Vimos que las puertas se abrían y salían 5 monumentazos. Se quedaron mirandonos con asco, así, que cogí a Soraya por el brazo y entramos en el instituto. Fui a mi taquilla, dejé los libros y cogí mi ropa para hacer Educación Física. Entré en los vestuarios y me puse esto http://www.polyvore.com/cgi/set?id=118169159&.locale=es
Salí y vi a uno de los chicos que salieron de la furgoneta. Era alto, moreno de ojos verde, y tenía barba. Es atractivo, la verdad, pero bueno, paso de él y me pongo a calentar.
X: Hola preciosa, ¿cómo te llamas?
Yo: Isabel, pero me llaman Isa.
Empecé a correr y el me seguía, da miedo el nota este.
X: Yo soy Álvaro
 
Yo: Pues muy bien.
Acabó la hora y fui a los vestuarios. Me cambié y me hice una cola alta. Salí y allí estaba Álvaro. Me miró, me guiñó un ojo y vino hacia mi. Le miré con cara de asco (acción que hizo el anteriormente con los otros chavales) y fui a mi taquilla. La abrí, solté las cosas y cogí Biología. Cerré la puerta y me encontré con Álvaro.
Yo: Estoy empezando a pensar en que me estás siguiendo..
Álvaro: ¿Y si lo hiciera?
Yo: Me daría igual mientras guardes las distancias.
Me fui a la clase de Biología, en esa hora estaría con Vero. Me senté en mi asiento y vi que Vero entró con los ojos rojos, como si hubiera llorado. La cogí por el brazo y fuimos al baño.
Yo: ¿Qué te pasa?
Rompió a llorar y la abracé muy fuerte. Cuando ya se tranquilizó, me contó lo que le pasaba.
Vero: Es que, estaba en inglés cuando llegó un chico nuevo. Pasó por mi lado y me tiró los libros, me agaché y me tocó el culo. Me giré, le di una torta en la cara y.... Me pegó un puñetazo en el estómago...
Yo: Lo cojo y ese no vive más. ¿¡Donde está!?
Vero: Isa no te metas en líos.
Yo: Vale, pero dime quién es.
Salimos del baño y atravesamos los pasillos. Vi a Álvaro con un chico rubio.
Yo: ¿Es el moreno?-dije apoyándome en las taquillas que estaban cerca de ellos.
Vero: No, es el rubio.
Yo: ¿¡El rubio de bote ese!? ¡Pero si tiene pelo pollo!-dije casi gritando.
Vero: Si jaja ese-dijo riéndose un poco, ya que le dolía la barriga.
Pasamos por el lado de ellos y Vero se cayó ya que el rubio pollo le puso la zancadilla. Me giré y le miré. Me acerqué y le di un rodillazo en los huevos, lo tiré al suelo y le hice una llave.
Yo: Escúchame rubio pollo, como toques a alguna de mis amigas o a mi hermano te juro que no sales bien. Haré que tu vida sea peor porque si te metes con la gente que quiero puedo ser la peor persona del mundo. ¿Me oyes? Así que ya puedes dejarnos en paz. Ahora le pides perdón y la dejas.

Le apreté más el cuello.
X: Lo... Siento...
Me levanté y miré a Álvaro, estaba como un poco impactado. Me di la vuelta y alto reflejo, me giré y le cogí el puño al Rubio Pollo, le doble el puño, a continuación el brazo y se lo puse en la espalda. Lo tiré de nuevo al suelo, pero se puso encima mia y lo primero que se me vino a la mente fue besarle. Punto 1 para mí porque me siguió el beso. Le rocé la entrepierna y soltó un gemido. Punto 2 para mí porque estaba excitado. Me giré, me levanté y me fui con Vero.
La hora ya había pasado. Ella se había ido a su taquilla para ir a la próxima clase. Yo tenía que relajarme, así que fui a mi lugar secreto del instituto. Le dije a la directora, que me conoce muy bien y sabe que soy superdotada, que me pusiera en una especie de ático instrumentos, micrófonos..... Como una habitación para mí sola. Entré y me senté en la esquina de la habitación.
Miré en los cajones y vi la navaja que me regaló mi padre cuando era pequeña para cuando íbamos al campo y nos poníamos a coger espárragos. Me hice una raja, otra más y otra más. Total, a quién le iba a importar... Nadie se enteraría. Cuando vi que no paraba de salir, me di cuenta de que era grave. Salí corriendo al servicio tapándome la herida. Tenía que vivir para estar con mi hermano, cuidarle y enseñarle a defenderse, como mi padre me enseñó. Seguía corriendo asustada y sin querer me choqué con Álvaro y Rubio Pollo. Me miraron y salí corriendo hacia el baño. Entré y no paraba de llorar. Me eché agua para ver si se cortaba la sangre. Se cortó y cogí una venda del botiquín que había en una repisa. Empecé a llorar más fuerte. Me arrepentí de haberme chocado con Álvaro y Rubio Pollo, seguro que piensan que soy una chica indefensa aunque haya echo lo de antes... Escuché la puerta y me metí en las cuatro “paredes” que rodean al WC. Cerré la puerta con pestillo y me apoyé en ella.
X: Isa, sabemos que estás aquí. Sal.
Yo: Mierda-susurré al darme cuenta que la herida empezó a sangrar.
Decidí salir pero primero me sequé las lágrimas y escondí el brazo detrás mía. Salí y vi a Rubio Pollo y Álvaro.
Yo: ¿Para qué habéis venido? Este servicio es de chicas.
Rubio Pollo: Qué borde hija, vamos Álvaro.
Yo: Eso Álvaro, venga que Rubio Pollo te espera.
Álvaro: ¿Qué te has hecho en el brazo?
Yo: Mierda...-Pensé- Nada, ahora iros por favor.
Rubio Pollo: ¿Nada? Pero si tienes el brazo sangrando.
Yo: ¡¿Os podéis ir ya?!-dije intentando guardar mis lágrimas, pero se me escaparon.
Álvaro: Carlos, vete tú. Ahora voy contigo.
Rubio Pollo o también llamado Carlos, se fue. Álvaro sin preguntar me cogió el brazo, le quitó la venda y metió mi brazo bajo el grifo. Me desinfectó la herida y la vendó. Cuando acabó me miró directamente a los ojos. Aparté la mirada pero me tomó del mentón para que le mirase a los ojos.
Álvaro: ¿Por qué?
Yo: No te lo puedo decir...
Álvaro: Dímelo, confía en mi.... Quiero ayudar-
Yo: No puedes ayudarme Álvaro- dije cortándole- Nadie puede. Gracias por haberme curado
Miré a Álvaro y salí del servicio. Miré la hora y eran las 12:45. Fui a mi taquilla y lo cogí todo. Me fui del instituto y le mandé un WhatsApp a Soraya de que me iba. Fui hacia mi coche y me dirigí hacia mi casa. Preparé el almuerzo y al acabar vi que eran las 13:30. Fui al colegio a por mi hermano.
Llegué al colegio y mi hermano salió y vino hacia mí. Me dio un beso y un abrazo. Llevaba una capucha ocultando su cara, me extrañé y se la quité. Me sorprendí al ver que tenía el ojo morado. Le abracé muy fuerte y comenzó a llorar. En sus 11 años, nunca le habían pegado a no ser que lo haya ocultado.
Yo: Cariño... ¿Qué te ha pasado?
Francisco A: Unos niños se metieron con mamá y le insulté y me pegó.
Yo: Vamos a casa y comemos. Hoy tienes clases por las tardes.
Francisco A: ¿Clases? ¿De qué?
Yo: De defensa personal. Vamos a practicar tu y yo. Pero solo lo usas para defenderte, si no, no te doy clases. ¿Promesa de hermanos?
Francisco A: Promesa de hermanos.
Nos chocamos las manos y luego la parte de atrás, choque de puño y PSSS con la mano hacia atrás. Ya hemos echo nuestra promesa. Me contó que un chico de un año mayor que él le pegó y le dije que no se preocupara, que cuando le de las clases y le de una paliza, le dejará; yo le conté lo del Rubio Pollo y se quedó alucinado. Llegamos a casa y vimos una sombra en el porche. Le dije a mi hermano que se quedara en el coche agachado bajo los asientos ocultándose. Bajé del coche y lo cerré con llave. Fui al porche y me encontré al Rubio Pollo. Le miré extrañada, me giré y me cogió del brazo malo.
Yo: Ah.
Rubio Pollo: Lo siento. Por cierto, me llamo Carlos.
Yo: Ahora vengo, un momento.
Abrí el coche, salió mi hermano y cogió la mochila del colegio. Le dijo que el Rubio Pollo estaba aquí, pero que no dijera nada. Solo un “Hola” y luego a su habitación a hacer los deberes mientras.
Cerré el coche y fuimos a mi casa.